🔍 ¿Por qué el pan se pone duro?
Exploramos esta curiosidad cotidiana con ciencia clara y divertida.
Al salir del horno, el pan es suave, crujiente y delicioso. Pero después de unas horas (o días), se vuelve duro y poco apetitoso. Aunque muchos piensan que se debe a que “se seca”, en realidad el proceso es más complejo y se llama retrogradación del almidón.
El pan está compuesto principalmente por almidón, un tipo de carbohidrato formado por largas cadenas de glucosa. Durante la cocción, el calor hace que el almidón absorba agua y se gelatinice, dándole al pan su textura suave y aireada.
Pero con el paso del tiempo, ese almidón comienza a reorganizarse. Sus moléculas vuelven a unirse en formas más rígidas, expulsando el agua que antes tenían atrapada. Este fenómeno se llama retrogradación, y es el verdadero culpable de que el pan se ponga duro.
A diferencia de lo que se cree, el pan no se pone duro solo por perder humedad. De hecho, si lo guardas en la nevera, se endurece aún más rápido, porque el frío acelera ese reordenamiento molecular.
Entonces, ¿cómo conservar mejor el pan? Aquí algunos consejos:
- Guárdalo en un lugar fresco y seco, pero no en el refrigerador.
- Envuélvelo en una bolsa de tela o papel, no plástico (evita la humedad).
- Congélalo si no lo vas a consumir pronto, y caliéntalo en horno para revivirlo.
Curiosamente, recalentar el pan (especialmente en horno) puede revertir temporalmente la retrogradación, haciendo que recupere parte de su textura original. Pero ese efecto no dura mucho.
Así que la próxima vez que muerdas un pan duro, recuerda: no está viejo, está reorganizado químicamente. ¡La ciencia está en tu desayuno!
🍞 Aprende más en este video: ¿Por qué se pone duro el pan? – CurioCiencia (YouTube)
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